viernes, 22 de julio de 2011

El secreto de Sofía

Estaba ahí
Guardadito
Calladito
Tenía ganas de gritarlo
La mudez se lo impedía
Tenía ganas de bailarlo
Pero ni música tenía

Estaba ahí
Guardadito
Calladito
Por las mañanas la arrullaba
Como gorriones del alba
Se energizaba su cuerpo
Es entonces que volaba.

Estaba ahí
Guardadito
Calladito
Le alimentaba los sueños.

Imaginó
su alma colmada.
Perdía la rigidez
Se ondulaba
La música brotaba
Recuperaba la voz
Primero hablaba bajito
Luego lo bramaba
Rompía las cadenas
Bebía la luz
Agilizaba los pasos
Se permitía ternura
Se miraba en la flor
Descubría la vida
el cielo infinito
el azul profundo
Le brillaban los ojos
Y el secreto…
Se
le
escapaba.

A ella le pusieron mangas
mangas blancas
y se la llevaban.
Por eso digo que
estaba ahí
Guardadito
Calladito.
Sólo estaba…
Pero
en en el mundo
de Sofía
YA
NO.

Imagen: Lino Enea Spilimbergo
(1896, Buenos Aires – 1964, Córdoba)