martes, 23 de noviembre de 2010

Filosofía

Un día
sin aviso previo
sin anestesia
descubrís que algo se modifica.
Eran certezas,
son dudas inquietantes.
Sentido común.
Buscás ramitas para intentar tapar la luz del sol
esa que te enceguece…
Arañás la tierra para construir tu cerro,
te prohibís el horizonte.
Lo inevitable...
No querés que suceda,
la obra está terminada.
La bisagra instó a tu vida...
Desde ese momento todo,
nada,
depende de vos…
Negación absoluta
en el giro de ciento ochenta grados.
No lo buscaste,
creció al abrigo de un encuentro,
una mirada,
en el medio de una discusión
interpretando un artículo de José Pablo Feinmann…