sábado, 12 de marzo de 2011

Golondrina

Llegaste así
sin previo aviso
Entraste como un trueno
en la tormenta
Miraste a mi alrededor
con ojos tristes
Separaste de mi alma
las malezas.

Mis alas quebradas
prisioneras
intentaron desplegarse
llamé, llamé...

En la mudez del silencio
alcé mi voz para no escucharme
respiré para poder ahogarme
me escondí entre los helechos.
Escuché el canto alegre de otros pájaros
Te vi volar hacia otro sitio
Me sentí herida de muerte...
La muerte no es eterna...

ahora...
¿Qué haré conmigo?