sábado, 26 de marzo de 2011

Luis de Noviembre

Sentada en el patio,
la brisa de primavera
acaricia mi cara.
La luna redonda
pierde su brillo
en el cielo de la madrugada.
Los zorzales emprenden vuelo,
con alas quebradas.

El túnel negro absorbe
hasta la última gota de oxígeno.
No puedo respirar,
no te puedo ver,
no puedo seguirte en el vuelo.

La brisa se vuelve viento,
me entrego a sus vaivenes.
Como hoja seca
me deslizo en el espacio.
Los ocres me invaden
Siento el crujido en el alma

Leve asciendo...
Las nubes escasas me reciben.
Luis en su globo milticolor
la sonrisa amplia
ojos chispeantes.
Siento la caricia añorada.
La voz ronca y suave
me habla...
Negrita, no jodás...

El primer rayo de sol
toca mi frente.
Mis ojos rojos
de tanta ausencia.

Imagen: Egon Schiele, Mujer sentada, con la rodilla en alto, 1917