lunes, 26 de diciembre de 2011

Luna llena

Decidida
mido la distancia…
Estiro mis brazos…
Intento.
La atrapo.
Cierro mis puños
la trituro
cubro mi cuerpo
con su polvo…
Negro.
Protejo mi piel de los sueños.
Pero ellos, los muy astutos
al verse
en mi interior
sin salida
me inventan en colores
y tomando los pinceles
limpian mis poros
los lavan con el rocío
de mis ojos…
Cubierta de mi propia sal
me impregno del dorado sol…
Mido nuevamente la distancia
y al verla allí,
colgada del pino,
bendigo mi existencia.