lunes, 5 de diciembre de 2011

Melancólica ternura

Hay en la lluvia
una melancolía infinita
que hace cabalgar mis sueños
en un alazán de fuego…
Sigo hacia el horizonte,
guiada por una extraña luz…
En un palpitar intenso,
mi piel,
que perdió la tersura
de los años juveniles,
florece.
Mis cabellos,
retoman el aire enmarañado
de otrora.
Con el ritual eterno,
y el agua corriendo por mi cuerpo,
libre de pecado,
sintiendo la bendición de mis ancestros,
llego hasta el infinito…
En ese momento,
una inmensa ternura me invade…

Tras el ventanal,
entrelazo fuertemente
mis dedos
abrazando
la taza de café
aún
humeante.

Imagen
: Caballo de fuego
http://ofeliaelfantasma.blogspot.com/2008_09_01_archive.html