lunes, 16 de enero de 2012

Colores

Un Faber número dos
delineó las curvas,
contorneó los brazos
de dedos finos.
Sombreó el rostro,
enmarañó el pelo.
Así, en blanco y negro
me inicié en el mundo.
Blancos afectos
negras tristezas.
Sin preverlo
Descubrí colores…
Vi opaco el arcoiris
a la par de tu paleta.
Me tembló tu voz…
Se me revelaron los ocres
en el bailar de hojas sueltas.
Inventé los verdes
en el trinar de los pájaros.
Me sorprendieron los azules
en el cielo infinito.
Me atrapó el rojo
abrazando mis ríos torrentosos.
De una vez y para siempre
desnudé el sol…
Con la melodía
de infinitos colores,
el arcoiris
está pálido de envidia.


Imagen: El grito
Edvard Munch (1863-1944).