miércoles, 25 de julio de 2012

Recuerdos


Los acordes venían del Oeste,

de la Cordillera.

Pedían justicia

para el niño descalzo

y vestido de harapos. 



Rueda de amigos...

El viento tibio nos envolvía

Encendía nuestros pechos,

en comunión pagana...

El mate pasaba

de mano en mano

y con nosotros,

Víctor Jara.




Cuando a las alamedas

les distorsionaron el rojo

y al Estadio las esperanzas...

Cuando se apagó el sol,

un aullido desgarrador

partió de nuestras gargantas...

Fue cuando él cantó al espanto.

Luego,

dejaron de escucharse las guitarras.

En el silencio negro,

unimos susurros

en clamor latinoamericano...




No lo dejaron enterarse

cuántos serían en total...

Cuántos se perderían

en el espacio,

entre las estrellas,

con la mirada fija de la muerte...

Cuántos vagarían

buscando algún sentido

a sus vidas ultrajadas...



Años más tarde,

e
l mundo gritó esa ignominia.

Los que pudieron confundirse

con las cigarras,

guiados por palomas de pañuelos blancos,

salieron a los campos resecos...

Multiplicaron sus falanges, 

y empezaron a cantar.

Víctor Jara, Presente!!!


Imagen: Mural a Víctor Jara, pintado en el galpón que lleva su nombre. 

Barrio Brasil, Santiago de Chile
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