viernes, 28 de mayo de 2010

Bicentenario: Ilustrar a los pueblos

El 25 de mayo toma forma con la Generación del 37 (1837), un movimiento cultural y político formado por jóvenes que unieron sus esfuerzos creando una agrupación que se llamó “Asociación de Mayo”. Son ellos los primeros que hablan de una “Revolución de Mayo”, de ellos, Bartolomé Mitre –fundador del diario La Nación- retoma sus ideas y, da forma definitiva a lo que hoy celebramos.
La historia del 25 de mayo es muy compleja y enredada como para comprenderla en una sola leída.
Nuestro deber es releerla mejor, para ello, podemos valernos de testimonios escritos y relatos personales, con el peligro que puedan ser descripciones parciales del hecho o, más aún, ser tendenciosamente analizados. Todos sabemos que, en la época, no había noticieros, no había móviles en vivo, ni periodistas que relataran los acontecimientos. Nada quedó filmado por una cámara o captado por una máquina fotográfica. A pesar de ello, algo nos ha quedado.
Los datos concretos son las actas del Cabildo; los testimonios, libros escritos por personas que vivieron los hechos, que, por ser vivencias, se enmarcan según sus ideologías. Por estos libros, sabemos que unos confiaban en el apoyo de las fuerzas militares para sostener su posición. Otros, planteaban que sólo el pueblo debía asumir toda la autoridad.
La diferencia no era menor. Así nació la Primera Junta de Gobierno
No merecen discusión en cuanto a su veracidad, las Actas del Cabildo por ellas, nos enteramos que “poniendo la mano derecha sobre los Santos Evangelios prestaron juramento de desempeñar legalmente el cargo, conservar íntegra esta parte de América a nuestro Augusto Soberano don Fernando VII” y “sostener estas posesiones de América en la más constante fidelidad y adhesión a nuestro muy amado Rey y Señor Don Fernando VII”
¿Por qué en esa heterogénea Junta de Mayo los próceres que hoy nombramos estaban divididos, enfrentados en dos grupos, uno encabezado por el coronel Cornelio Saavedra, y el otro por el joven abogado, Dr. Mariano Moreno?
La gran pelea entre Saavedra y Moreno era la forma de capitalizar los hechos.
Mientras Moreno quería la independencia inmediata para poder comerciar libremente, Saavedra, con su línea moderada, mantendría el mismo sistema comercial. Recordemos que, por aquellos años los españoles eran los únicos autorizados para ingresar mercaderías por el Río de la Plata. Los productos extranjeros provenientes en su mayoría de Gran Bretaña y Francia venían sobrevaluados desde España que tenía una menor capacidad productiva. La incipiente industria del cuero, del vino y del tasajo, deseaba comerciar directamente, sin intermediarios. Los más vigorosos impulsores de la Revolución de Mayo, (Belgrano, Moreno, Castelli y Paso) propiciaban liberarse del comercio español. Desde ese momento, la historia argentina es llevada por un camino según los intereses políticos y culturales que buscan los distintos modelos, y, sus intelectuales, resaltan fechas y acontecimientos de acuerdo a sus ideas políticas personales, llegando a valorar de diferentes formas los próceres actuantes.
Saavedra fue hombre poco afecto a la filosofía y a la escritura, Mariano Moreno, periodista, escritor...
En sus escritos, Mariano Moreno reivindicó valores todavía vigentes como la importancia de la instrucción y la educación como método contra las tiranías, la necesidad de vigilar la conducta de los representantes, los reparos ante las injerencias del extranjero y la necesidad de una organización federal en el gobierno. Saavedra sale triunfador de este litigio. Moreno renunció a su cargo y se embarcó para realizar una misión diplomática en Europa. El 4 de Marzo de 1811, murió en forma dudosa en alta mar.
La Revolución de Mayo puso fin al orden colonial e inició una amarga lucha por la independencia y unificación. Los años inmediatos que le siguieron se caracterizaron por presenciar el nacimiento de un torbellino de fuerzas políticas rivales