domingo, 12 de junio de 2016

¿Cómo podemos transformarnos en agua?

Me encuentro en medio de un inmenso charco de agua…
Lejos, pero no tanto, “mi perímetro”… varía en diferentes tonos de grises llegando a los extremos, por momentos al negro y en algunos casos al blanco…
Su vocesita me invade…
- La ola… La ola me tira… Se me mojan los pantalones… No me gusta andar toda mojada.
Muevo mis brazos insistentemente, estoy agotada… Llego a la orilla. “Mi borde” es con círculos de tonalidad con diferentes intensidades… Veo sus piecitos… Uno se corre hacia atrás.
En un movimiento envolvente los tomo y calculo voltearla en el almohadón más grande.
Escucho sus carcajadas… Las dos disfrutamos.
- Me mojaste las patas abuela.
- Yo soy la ola y puedo revolcarte.
- Pero mamá se enoja si voy toda mojada (sé que no es verdad, pero es parte del juego).
- Bueno, transformame en otra cosa.
Me levanto. Ella acomoda los almohadones en forma diferente, ahora están todos amontonados en el costado del comedor. Toma su varita mágica y…
- Ahora sos agua de mar y me revolcás acá (señalando los almohadones amontonados) que son piedras y no me mojo. Entonces, mamá no se enoja.
Le brillan los ojos con cientos de luces.
- Pero en el mar las olas son más grandes.

- No importa, por eso los almohadones… No (voz seca). Las piedras están todas juntas.

miércoles, 25 de mayo de 2016

La historia se repite: Los fieles


Declaran los infieles que si ardiera,
Ardería la historia.”
Jorge Luis Borges, Alejandría
*

Recuerdo tu figura robusta, un pequeño objeto de hierro en tu mano izquierda. El martillo en la derecha… y los golpes…
Esos golpes que lograron cobijar mi miedo… Estabas en cuclillas… No… Estabas arrodillado… Como pidiendo perdón en un rezo, pero no estabas rezando… Estabas gimiendo… Gemido profundo que traía el dolor de los que ya no están.
Nadie quedaba atrás… Juan, María, José…
Cuando pasaron eternos los minutos, quedó el hueco… Fue ahí donde comencé la despedida… Uno a uno los abracé temblando mientra te los pasaba… Los acomodaste como las joyas más preciadas.
Por eso siempre confié en vos, porque podemos vibrar al unísono en situaciones distantes… similares…
Le tocó el turno a las obras de él...
Emaldito argentino-cubano  con capacidad para distorsionar mentes juveniles… Lloré… A su lado pusiste los poemas manuscritos de Paco… y la carta de Rodolfo, que nos llegó mimeografiada… Y tapaste el hueco…Nos dimos el primer abrazo de nuestras vidas…Los fieles sabemos que no arderá la historia.
 Imagen: Ricardo Carpani, pintor argentino. Tigre, 11/02/1930 – Bs. As. 09/09/1997
*Biblioteca de Alejandría”:
Su fin debe situarse en un momento indeterminado del siglo lll o del siglo lV. Una de las versiones del hecho es que el califa Umar ibn al-Jattab ordenó la destrucción de millares de manuscritos y provocó en un incendio.
Las Bibliotecas eran consideradas templos paganos.
Su desaparición significó la pérdida de aproximadamente el 80% de la ciencia y la civilización griegas.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Portadores de...


Yo sabía. ¡Vaya si lo sabía!
No debemos ni siquiera pensar en el futuro… Pero te vi…
Caminaba por Rivadavia… Me pareciste un rayo de luna iluminando el camino…
Lo peor es que vos también me viste.
Destellaron tus ojos y me encontré sentada en el “Bonafide” con una lágrima en la mesa. Vos pediste un cortado.
Fue el inicio de lo que no debía ser… La lágrima… La lágrima que hoy es llanto que sale desde mis entrañas…
Todo mi cuerpo llora… Lloran mis dedos, mis uñas, mi piel…
El llanto de mi cuerpo es rojo.
No es muy lucido el rojo sobre mi piel… Piel áspera, gruesa, oscura.
Teníamos la ilusión que nuestro hijo viviera en un mundo libre. Pintamos para él caminos de césped, flores, pájaros…
Nuestro hijo… 
Ese que yace en el césped de otros…
Ese hijo que recibió dos balazos en su espalda por ser portador de cara, de figura, de color… 


Imagen: Internet

lunes, 18 de agosto de 2014

El mejor momento

Para Micaela en su segundo aniversario 18-08-14
Estamos jugando. Yo sentada en el suelo mientras ella cocina.
Terminó, sirve y me entrega el plato repleto de fideos... Como supone que le falta sal y pimienta, le agrega en forma escandalosa. Me río mientras exagero, por lo salado, y me lleno de aire la lengua, por la pimienta...
Ingiero todo, no dejo nada... Estaba riquísimo.
Retira mi plato y se apronta a lavarlo cuando veo que se moja la manga de la remera. Cuidado!! le digo casi en un grito... Sus ojos se ríen y se arremanga.
Pone a secar los platos y me sirve un huevo frito. Vuelve a insistir con la sal y la pimienta. Le gustan mis gestos exagerados...
El huevo estaba sabroso y otra vez lava los platos... Limpieza a seco que le vuelve a mojar las mangas.
En este momento parece que terminó el almuerzo... Por un rato basta de fideos imaginarios y huevos de plástico...
Se sienta a mi lado, se aprieta contra mí, apoya la cabecita en mi brazo, la inclina lentamente sobre mis piernas... Quisiera que el instante fuese eterno... Pero surge otro juego... “Econdida abela” y ahí estoy detrás de las puertas o panza abajo en el pasillo del costado de la cama... Ése que está del lado opuesto a la entrada, para que tarde más en encontrarme...
Escucho, “uno, tes, dos, cuato”... Ya sé, ¡se me acabó el tiempo!   y ¡¡sólo llegué hasta el baño!!...
Gracias a la vida que me ha dado tanto.



sábado, 30 de noviembre de 2013

En el día de tu cumpleaños

Si no se hubiese congelado tu existencia
cuando estabas lleno de vida y de proyectos...
Si no me hubiese quedado
sin tus sarcasmos e ironías...
Si no me hubieses mirado fijamente
para descubrir algo detrás de mi retina...
Si no me hubiese quedado
sin la guía para el resto de mis días...
Si no hubiese venido cabalgando,
a todo galope,
la enfermedad de nombre maldito...

Si no hubiese pasado todo eso,
hoy, me escondería detrás de la puerta
para darte la sorpresa...

Aunque...
Seguro ya lo sabrías.

Luis Mendoza 30/11/26 – 17/11/91


jueves, 26 de septiembre de 2013


Cuando me rozó una estrella...

Colgué mi corazón
a la vera del camino
y, sin volver la mirada atrás,
clavé mis ojos en el vidrio sucio
del ómnibus que me huía.
Desfilaron ante mí,
faroles, focos, mojones...
Distintos tonos...
Igualmente grises.

Evoqué:
Los cafés que no bebimos,
Las sonrisas que no nos permitimos,
Los silencios que no compartimos...

Aluciné en el momento
que sentí el calor de tu piel
cuando tallabas,
en la sal de mi rostro,
una estrella fugaz...

22/09/13
Imagen: Salvador Dalí

jueves, 22 de agosto de 2013

Cuenta la historia...


Cuando en estas tierras
no había países,
los guaguas jugaban con la luna...
La Tierra era la Madre amada...
Madre que transmitía sus secretos
a quien supiese oir...
Madre que alimentaba a sus cachorros
con ricos frutos,
inmensas hojas,
jugosas carnes.
Los pájaros surcaban los cielos...
La niebla, originada en el mar,
daba humedad a las plantas
quienes lucían como arcoiris...

En algún momento los niños vieron,
bajando desde el Norte,
seres sedientos...
Saqueadores...
Tal fue la sorpresa por El Descubrimiento
que abrieron grandes sus ojos...
A partir de ese momento,
serían llamados “Ojos de Uva”.

La brisa que llegaba del océano,
se transformó en llanto.
El graznido de las gaviotas
trasmutó en sirenas de barcos.
La madre Tierra, que alimentaba,
tuvo dueño...
Su voz, fue callada...
Su cuerpo tapado con cemento.

Al descubrir al agresor
fue silenciado el agredido...
Pasaron a habitar un espacio
con cruces de palo
y flores de papel.
El niño debió comer tierra
como golosina...

Desde los altos edificios
los señores,
con cuerpo cubierto,
diseñaron puertos
como brazos abiertos...
Ojos de Uva, no los verá...
Los brazos se abren hacia el mar
esperando a otros niños...
No serán saqueadores...
Vienen huyendo
de pestes,
de hambrunas,
de guerras...
Algunos,
compartirán su pelota de trapo...

En los balcones de los edificios,
los que tapan la luz del sol,
se puede soñar
que la brisa del océano
besa los cuerpos...
Mientras se disfruta de una cazuela...

22 de agosto de 2013
Imagen: Internet