lunes, 12 de julio de 2010

Estado animal...

Son momentos… siento que “mi humanidad” me abandona y encarno en diferentes seres...
Cuando la vida me golpea duro... no corro, ni grito, ni lloro... simplemente siento transformar mi cuerpo... el esqueleto se convierte en calcáreo... aparecen varios pares de patas... siete... me enrollo sobre mi misma... formo una bolita y salgo a enfrentar la tempestad... respiro por branquias... en mi estado de oniscidea paso el tiempo necesario hasta que el peligro desaparece... un resorte se activa... lentamente dejo la humedad... comienzo a ver el sol, recobro mi longitud... desde lo muy hondo nacen incipientes púas... llegan hasta la piel... por ellas absorbo... me expongo... los otros se alejan... mi aspecto de puercoespín asusta... me sacudo... algunas púas se sueltan... no llegan a destino... no me defiendo, permanezco... me abandono mansamente... cuando llegan ellos, los que ví nacer, soy un perrito faldero... corro... me meneo... doy la patita... me lleno... hasta que mi humanidad vuelve a su cauce... el mundo se presenta ancho… propio... lo enfrento... me nutro... río... doy y espero...
HM