lunes, 5 de septiembre de 2011

Espejismo

Eras una gota de agua
suave, cristalina, susurrante
el viento te danzaba
a la deriva arribaste a la hoja del gomero
ahí quedaste suspendido
los pájaros envidiaban tu frescura
tu brillo encandilaba luciérnagas
Te deslizaste lentamente
con pincelada firme
llegaste a la arcilla sedienta
que te absorbió al instante
En ese momento
lloraron
infinitas
las estrellas
se borró el horizonte
en mi soledad sin sentido
cavé la tierra cual topo derrotado
encontré las raíces
las tomé en puños cerrados
arranqué el árbol
bebí su savia
me convertí en lluvia
floreció el jardín…
En cada rosa te encuentro