lunes, 17 de octubre de 2011

Clavel del aire

Alegremente
te llaman parásito…
Solamente
por tener necesidad de fijarte.
Plantas generosas
permiten que tus raíces la abracen.
Te sostienen.
Vos te adherís con exigencia
a tu hospedante.
Alambre,
roca,
árboles…
Te alimentás literalmente del aire.
Tomás los minerales del polvo
que deposita en tus hojas el viento.
Los pequeños insectos
acuden a tu auxilio
dejándote nutrientes.
La humedad del aire calma tu sed.
Necesitás del otro,
de quien te alberga...
Preferís el sol. ..
Y nos alegrás
generosamente,
con tus flores.