lunes, 14 de noviembre de 2011

Espero

Mi música no calla en otoño
Ya se libera mi voz
Porque me duele el hambre del otro
Porque mi ropa esclaviza al hermano
Porque no me impongo silencio
Porque me lastiman los grises
Porque mantengo el delirio intacto
Porque mi verbo me quema
Porque tu dolor derrite la muerte
Porque te sueño libre
Porque recuerdo las guitarras en la noche
Porque las copas de vino quedaron inconclusas
Espero
Para que el juego no abandone tu niñez
Para que en el aula encuentres abrigo
Para que te acunen brazos de pétalos...
Y en la tibia leche materna
nazca el mundo que será nuestro.

Espero...
Pero espero con la garganta en llamas.





Imagen:
Mujer llorando, Cándido Portinari