domingo, 5 de junio de 2011

De Mujeres, feminismo y femeneidad

Mucho se habla hoy en día del papel de la mujer en esta sociedad. Dejo constancia que no me siento cómoda cuando empiezo a leer sobre el tema.
Se me ocurre que, en muchos casos, toman a las mujeres como seres "dignos de estudio".
Es decir, me siento discriminada…
Me pasa lo mismo que con el “cupo femenino”, aunque en este caso intento entender eso de la discriminación positiva…
En realidad no me gusta para nada dividir a la sociedad en hombres y mujeres ya que considero que la lucha por un mundo mejor no tiene sexo. Es una lucha humana, de la sociedad entera. Es así que, lo dije más de una vez, tengo más cosas en común con un hombre de mi condición que con una mujer, digamos, perteneciente a la burguesía.

¿Cuál es el motivo por el cual todas las mujeres debemos tener los mismos intereses o intereses comunes? ¿Puedo tener algo en común con Amalita, Ernestina, Mirta, Susana o Elisa?
Sueño con un mundo donde estemos codo a codo, de la mano, todos los seres humanos luchando por la igualdad en las diferencias biológicas. Dije biológicas y no naturales ya que el naturalismo está muy cerca del liberalismo y se puede prestar a ensuciar mi opinión.
Las diferencias biológicas las exacerban desde “el poder” para dividir a la especie humana. Como si esto fuera poco, dividen al “grupo de estudio mujer” entre femeninas y feministas.
Simplificando. Nos hacen creer la existencia de dos tipos de mujeres si se quiere opuestos… antagónicos, para así construirlas según el “molde” requerido, las femeninas y las feministas.
Es así que para ser femeninas, debemos dar el perfil de adulta-niña, consumir productos llamados de belleza, determinado tipo de vestimenta y tener una voz dulce y “susurradora”. En cambio, las feministas son esas mujeres que andan por la vida de pantalones, a los gritos y reclamando tener "derechos de hombres".
En la sociedad patriarcal donde han crecido nuestras madres y/o abuelas, y muchas de nosotras, se celebra cada 8 de marzo “El día de la mujer”… Y, “la mujer” espera pasivamente ser agasajada porque nació hembra de la especie humana y es o será madre... Tal vez recuerden el origen de la “celebración”, es la anécdota para acreditar conocimientos...
Con esto, quiero decir que no soy ni femenina ni feminista.
Afortunadamente SOY MUJER, me gusta caminar la vida de la mano del hombre, creo en la especie humana y en su rica diversidad.
Por eso mi lucha es por Educación, Libertad y Justicia para el ser humano viviendo con derechos y obligaciones compartidos por todos los integrantes de la especie.


Imagen: Rebeka Elizegi
http://www.pikaramagazine.com/?p=2289