Esto lo sabemos todos los que podemos acercarnos a estas líneas. Por eso no me voy a detener en la matanza de los Mártires de Chicago, ejecutados en EEUU, donde llamativamente no se celebra este día…. ¿llamativamente?...
En el país “de la libertad” los derechos de los trabajadores están cercenados, no se pueden reivindicar.
Nosotros, como muchas otras naciones, podemos hacerlo, lo hacemos “sin perder la alegría”.
Por eso reivindicamos y festejamos. “Discurseamos” y brindamos. Nos reunimos con amigos donde no faltan las empanadas y el plato de locro o el asado…
Porque ahora, en Nuestro País, volvemos a festejar comiendo a “lo argentino”...
Porque nuestro pueblo vuelve a festejar que recuperó la alegría. Esa que le venían robado desde tiempos lejanos… Sin hablar de la dictadura donde perdieron hasta el alma…
Hablemos desde que, después de una alegría inconmensurable por el JUICIO A LAS JUNTAS asesinas, un Felices Pascuas mandó al pueblo a sus casas con la cabeza baja y un pacto de impunidad… Un 1989 donde una inflación del 1.923 % (sí, mil novecientos veintitrés por ciento) los dejaba sin aliento…. Cuando pensaban que no los iban a defraudar y se encontraron pasivamente involucrados en “relaciones carnales” con el imperio en decadencia, con un indulto y los asesinos en libertad… Cuando apostaron sus mejores intenciones a una fórmula de Alianza donde primero los noquearon por abandono sin levantar ninguna bandera reivindicatoria y después, con más de treinta muertos miraron atónitos un helicóptero que se marchaba en medio de discusiones callejeras que llamaron la atención al mundo…
Sí, nuestro pueblo no estaba muerto y gritaba en las plazas y tenía un 30 % de desocupados y vivía del trueque y le confiscaron los depósitos y sus hijos no podían ir ni a la escuela primaria…
País ejemplo de cultura y educación había sido…
Esos hijos son los que crecieron y hoy, aprendieron de esos ejemplos… Son los que, cuando adolescentes, miraron incrédulos el paso de cinco presidentes en un par de días… Son los que preguntaban, porque nadie se los había hecho notar, por qué un presidente hacía sacar cuadros de militares… Son los que percibieron que podían tener otra historia… Son los que encontraron a parte de su generación viviendo “vidas robadas”… Son los que lloraron hasta perder la noción de tiempo un 27 de octubre…
A partir de ese momento se sintieron impulsados por el viento arrollador…
Ahora en este primero de mayo, saben que son trabajadores luchando por sus derechos, saben que son estudiantes, intelectuales a quienes se les respeta la opinión, saben que van por más…
Saben…
Festejemos con alegría, bien lo merecemos.

Imagen: La Manifestación. Berni