viernes, 8 de abril de 2011

Mi Veneciana

Una simple conversación
devela un misterio…
Nunca escuchaste un te quiero,
nunca digo buenas noches…
Tu coraza te protege,
mi Veneciana convence…

¿Qué escondo en el silencio
de mis noches incompletas?
¿Qué grita mi risa
ante un mínimo gesto?
¿Dónde están mis estrellas
perseguidas a lo lejos?
Abandono mis espacios,
me deslizo entre las sábanas
y simplemente sueño…
Es ahí cuando aparecen
Soles, luces …
y mis miedos…
Percibo mi abandono…
Me encandilo con los brillos. ..
Evalúo este presente
y en el momento que despierto,
la lucha con mis monstruos
espera desolada...
porque...
“Amanece que no es poco”
en este otoño sediento.

Desayuno liviano
y ahí está mi Veneciana.
Emprendo el día con mi espada
abriendo caminos en la arena.
La duna me atrapa,
acomodo mis sueños
mi maleta no alcanza…
La lucha es ardua
¡y yo tan cargada!
Descuido la maleta,
se abre… se disparan…
y me atrapan.
Cuando me siento invadida,
otra carcajada queda registrada.

Misterio develado,
nadie se da cuenta
porque en el camino
me protegen las hadas
dejando siempre pronta
Mi Veneciana…