domingo, 10 de abril de 2011

En el túnel del tiempo…

¿Qué misterio tienen tus dibujos Henri? ¿Por qué me quedo tanto tiempo delante de ellos? ¿Por qué me llaman tus publicidades?
En realidad mi imaginación se libera y allí estoy…
Fuiste diferente, no sólo por tu dolencia sino por tus sentimientos… Esos que tuviste que encorsetar para poder frecuentar los lugares que libremente seleccionaste…. Porque siendo noble de origen, elegiste ser bohemio… A lo mejor por eso mismo pudiste…
¡Cómo te dolía tu pena! Esa que escondías en tus noches de bebida…
¿Por qué?... ¿Si fuiste el pequeño más grande en tu “Moulin Rouge"?…
Fui a verte para festejar los diez años del MALBA... En realidad estábamos programando esta salida que con mi amiga Isabel y la disfrutamos a pleno…
Subimos al cielo por la escalera mecánica con temor… La consigna era no detenernos en el primer piso, Abaporu no estaba, y el agujero “nos iba a atrapar” y, a partir de ese momento tendríamos el síndrome de “angustia permanente”...
Te decía… escapamos hacia el segundo piso… Ahí estaban tus tonos claros, tus publicidades… Tu “Divan Japonais”… Tu “Pasajera 54”… Tus “Papeles Modernos”… Quedé fascinada con tus líneas, con la perfección de tus figuras…

Pero… Te pido perdón Toulouse-Lautrec, no pude resistir la tentación… Seguí recorriendo el salón para ver a José Antonio Ramón Parra Menchón, Amelia Pelaez, Picasso y otros grandes...
Y, como siempre, me paralizo ante un “Juanito Laguna” de Berni...

Divan Japonais y La Pasajera 54