jueves, 5 de mayo de 2011

Sobre el mes de abril…

Alguna vez escuché decir en una canción, que le habían robado el mes de abril.
No me lo creía, tan concreto él con sus hojas al viento y la lluvia de ocres… ¡Cómo se lo iban a robar!
Cualquiera lo identificaba y se lo tenían que devolver, vivimos en ciudades con códigos…
Bueno… Eso pensaba hasta que un domingo, el primero de mayo para ser más precisos, descubrí que me había pasado lo mismo:
Me robaron el mes de abril.
Como lo suponía fácilmente identificable, comencé a buscarlo… En mi búsqueda frenética, descubrí otros faltantes… No quiero psicotizarme pero… me faltan el brillo en la mirada, la risa de mi boca…
Por temor no quise seguir buscando, tenía pánico de encontrarme con otra ausencia…
Me aboqué a mi objetivo, salí con urgencia a los caminos, remonté mi galaxia, me colgué de hilos de seda… despacito pispee el mundo… Y nada….
Mi mes de abril no aparece…
Tampoco veo sus lunas brillantes, ni las estrellas que podía agarrar en mis manos.
Estando en esa búsqueda loca oí una voz suave, muy suave que me indicaba el lugar
- Mirá detrás del jazmín, el que está enamorado del muro.
Mi prisa fue increíble, en una fracción de segundo ahí estaba…
De mi mes de abril ningún rastro…
Ya avanzaba mayo, y yo, suspendida en el tiempo buscando mi absurdo…
Un perfume nostálgico me arrastró, fue cuando en un costadito del cielo, mirando como quien no quiere ver, suavemente… dulcemente apareció “La Melancolia”…

Desde ese día busco mi mes de abril, con un dulce dolorcito en mi costado izquierdo…
Sé que lo voy a encontrar, por eso sigo buscando…